... o por qué en Murcia desaparecen las obras de arte: El mosaico del Rihuete, el cuadro de Thomas Lawrence con el retrato de Lord Caradoc, los medallones de este post, etc. Eso lo dejamos para otra ocasión, hoy hablamos de una escultura que posiblemente fuera de Baglietto. En todo caso no lo podemos saber porque ignoramos dónde están.
En plena huerta de Murcia hay una quinta victoriana, de estilo inglés , con su tarima, su porche, su tejado a tres aguas con buhardilla y su capilla neogótica. Es la Torre Caradoc, a la que quizá por su nombre, se le tiene por una torre más, de las muchas que hay en la huerta. Pero no es así. Al menos no totalmente. Este bello palacio lucía en su fachada principal dos hermosos medallones de marmol blanco labrados por el más famoso escultor murciano de la época.
Ambas cosas quedan acreditadas por el miembro del Congreso de los Estados Unidos de Norteamérica, Samuel Cox, en su libro SEARCH WINTER SUNBEAMS (Buscando rayos de sol en invierno).
Los días anteriores y posteriores al 30 de abril de 1869 Samuel Cox viaja a Murcia y se aloja en la Torre Caradoc, en esa época el propietario Lord Howden y su compañera Joaquina Plana están en Bayona. Su estancia queda acreditada en la descripción que hace en su obra, así como en el libro de firmas del palacio, cuyas copias comparto.
De su visita queda la descripción que relata en el libro, extasiado por la mansión y los jardines:
"Echamos un último vistazo a la hermosa villa; damos las gracias al primo de la actriz, quien fue nuestro guía y es alguacil de su señoría; y nos inclinamos ante los medallones de mármol de Francisco I de Francia y Ana (por Diana) de Poitiers, que adornan la fachada de la mansión. Nos preguntamos también por qué su señoría, al completar este cuadro de villa de Claude Melnotte, no ha creado un «lago cristalino» en el que se reflejen y dupliquen estas flores."
En esa época Cox no pudo encontrar a su amigo y maestro, el diplomático y embajador Lord Howden, estaba en Bayona, junto a Joaquina, les atiende un primo de ésta:
"At Murcia we spent an afternoon agreeably in visiting a model country villa, the residence of a former English Minister to Spain, Lord Howden. His Lordship does not live there now, but at Bayonne."
El caso es que , con estos documentos, queda suficientemente probada la existencia de esos medallones, el de Diana de Poitiers y el de Francisco I. Con ellos se identificaba Caradoc, viéndose como sosias de Francisco, y Joaquina como una Diana de Poitiers rediviva.
Sí se conservan esos medallones, pero hechos en estuco, en el Chateau Casa Caradoc de Bayona. Estuve allí invitado por los propietarios e hice fotos. La que aparece en la portada del libro es esa imagen, virada al blanco y negro para simular que es el medallón de mármol de Caradoc. Porque los de aquí desaparecieron y nadie sabe dónde están.
Caradoc dejó una gran fortuna y un gran legado artístico. Joaquina Plana lo administró, sin embargo el heredero Joaquín García García, sobrino de Joaquina y ahijado de ambos lo gastó en gran parte para forjar su reputación de murciano de pro. Buena parte de esa fortuna fue a parar al Casino de Murcia, del que fue presidente, otra a la Cofradía de la Sangre, a él se debe la restauración del trono titular, paradójicamente la fortuna de un nieto de un obispo anglicano sirve para empoderar una procesión católica, presidida por su heredero. No es de descartar que financiara, al menos en parte, el Entierro de la Sardina, fue quien lo inauguró en su época actual. Pero, sobre todo. los gastos más grandes se deben a la política, a sus campañas como senador del Reino.
El caso es que a su muerte sus herederos se encuentran con nada, sólo el patrimonio, que liquidan de mala manera. Entre otras cosas malvenden un magnifico cuadro de Sir Thomas Lawrence, el único existente en España, que estaba en Murcia.
Hasta aquí los hechos.
En la novela llegamos a los años 70 del siglo pasado, con la especulación urbanística y el boom de la construcción. El medallón aparece en la mansión de un promotor. Es robado por un yonki con una muerte de por medio.
La tragedia se ceba en una rica heredera enamorada de él. Son los años setenta de una ciudad donde coexiste una moral tradicional del tardofranquismo con un desarrollo económico en el que subyacen vicios y hábitos de los que se puede decir cualquier cosa menos que son coherentes con esa moral.
Gracias por su atención.
Copyright ©2023 Miguel Zapata Ros
All rights reserved.
ISBN: 9798396717466
Sello: Mons Argentarius
Traducción de la dedicatoria
"A MIS ELECTORES DEL SEXTO DISTRITO CONGRESIONAL DE LA CIUDAD DE NUEVA YORK.
A ustedes, tengo el honor y el placer de dedicarles estos «Rayos de sol» del viaje. Su confianza los hizo brillantes y su indulgencia los alegró. Sin ellos no podría haberlos perseguido por caminos lejanos y casi inexplorados, en busca de la salud tan necesaria, y confío, asegurada, para el deber que me han encomendado.
WestMinster Palace Hotel
Londres, 1 de septiembre de 1869;"
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