El piedemonte sur de Murcia, desplegándose entre El Palmar y Los Garres es la antigua Ello, ciudad tardo romana y bizantina en el valle medio del Segura. Ofrece un paisaje donde la historia se lee en las laderas, vegas y ramblas que conectan antiguos asentamientos con torres, basílicas, templos y fortificaciones. Desde la Antigüedad tardía hasta la consolidación del emirato omeya en al-Andalus, el territorio fue escenario de control prolongado y reorganización poblacional , dejando huellas visibles en la arquitectura, los restos materiales y, sorprendentemente, incluso en los cuerpos humanos, en su aspecto y configuración. El análisis de esta región requiere combinar la literatura histórica, la arqueología y el concepto de violencia estructural (Galtung, 1969), que permite entender cómo la imposición de estructuras de poder afecta la vida cotidiana, la economía y el poblamiento de manera sostenida, sin necesidad de confrontaciones abiertas [1] . Al inicio de la Antigüedad tardía, ...
... o por qué en Murcia desaparecen las obras de arte: El mosaico del Rihuete, el cuadro de Thomas Lawrence con el retrato de Lord Caradoc, los medallones de este post, etc. Eso lo dejamos para otra ocasión, hoy hablamos de una escultura que posiblemente fuera de Baglietto. En todo caso no lo podemos saber porque ignoramos dónde están. En plena huerta de Murcia hay una quinta victoriana, de estilo inglés , con su tarima, su porche, su tejado a tres aguas con buhardilla y su capilla neogótica. Es la Torre Caradoc, a la que quizá por su nombre, se le tiene por una torre más, de las muchas que hay en la huerta. Pero no es así. Al menos no totalmente. Este bello palacio lucía en su fachada principal dos hermosos medallones de marmol blanco labrados por el más famoso escultor murciano de la época. Ambas cosas quedan acreditadas por el miembro del Congreso de los Estados Unidos de Norteamérica, Samuel Cox, en su libro SEARCH WINTER SUNBEAMS (Buscando rayos de sol en invierno). Los días ant...