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La realidad imita al arte.

 


Gracias a un descendiente de Joaquina Plana, nuestro personaje femenino de Caradoc, he podido acceder al libro de visitas de la mansión. En él hay muchas firmas reconocibles de personajes ilustres de la época, no sólo de Murcia o de España. Son los años sesenta del siglo XIX.

Pongo como ejemplo el de la familia Bustos y Riquelme. El Márques de Corvera, a la sazón ministro de fomento, y la Marquesa de las Almenas, Teresa Riquelme.

En la redacción de esta parte, que es previa a que conociese este libro de firmas, Teresa se convierte en una gran amiga de Joaquina, ante las ausencias de su marido en Madrid por razones del cargo. Ella frecuenta la amistad de nuestro personaje. Es su confidente.

Entre Caradoc y Bustos también hay una gran amistad y un vínculo por los negocios del ferrocarril.

Hay que recordar que fue el padre de María Teresa, Jesualdo Riquelme y Fontes, mecenas de Francisco Salzillo, quien encargó y pagó el famoso belén que lleva su nombre. Y que ésta heredó a la muerte de su hermano sin descendencia.

A propósito de esta nota de Caradoc me viene a la cabeza una historia reveladora del carácter de nuestra sociedad murciana: No hay ningún o es muy escaso el reconocimiento a Teresa y Jesualdo Riquelme, que hicieron posible el belén y la figura de Salzillo, derriban el Palacio Riquelme, envían sus restos al extrarradio, a un barracón con el pastiche (1) de su portada donde alojan el belén y las obras del escultor, y en su solar especulan con un edificio de ocho plantas en el centro del casco histórico.


(1) Definición que da la RAE de pastiche:
Imitación o plagio que consiste en tomar determinados elementos característicos de la obra de un artista y combinarlos, de forma que den la impresión de ser una creación independiente.

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